/ Primer semestre 2026 55 Empresa Ecosistema de ciberseguridad Latinoamérica deberá avanzar hacia modelos de cooperación público-privada mucho más integrados para fortalecer su resiliencia. Los ataques contra infraestructuras críticas impactan cadenas logísticas, servicios esenciales e incluso la estabilidad económica regional. En este contexto, es mandatorio establecer responsabilidades claras entre operadores, proveedores de tecnología e integradores, promoviendo esquemas coordinados de gestión del riesgo y respuesta ante incidentes. En los próximos años, la resiliencia digital en Latinoamérica no va a depender solo de la tecnología, sino (sobre todo) de su capacidad de orquestación estratégica. Y esto se basa en tres pilares. Primero, un lenguaje común de riesgo. La adopción de estándares globales de seguridad permite que empresas e instituciones sean capaces de evaluar su postura de forma comparable. Sin un diagnóstico estandarizado y claro, las inversiones se fragmentan y los puntos ciegos se multipliLa colaboración regional también será clave para compartir inteligencia sobre amenazas, desarrollar capacidades conjuntas de respuesta y establecer criterios comunes de protección. La creciente adopción de servicios en la nube y soluciones basadas en inteligencia artificial, si bien aporta eficiencia y capacidad analítica, incrementa la dependencia de terceros, la concentración de datos críticos y los riesgos asociados a vulnerabilidades en proveedores tecnológicos globales. can. Necesitamos hablar el mismo idioma para priorizar acciones con impacto real. Segundo, es necesario institucionalizar la inteligencia colectiva. El cibercrimen ya opera con modelos de negocio sólidos a escala global; nosotros debemos responder como un bloque compacto. El modelo europeo de colaboración entre ISAC y CERT es un espejo donde mirarnos para adaptar el intercambio de telemetría a nuestra realidad local. La resiliencia hoy debe ser un activo compartido. Por ello, fortalecer la seguridad de la cadena de suministro será una prioridad estratégica. El IEC 62443-4-1 y 4-2 recomiendan exigir prácticas de desarrollo seguro, validación de componentes, gestión de vulnerabilidades y controles de mantenimiento durante todo el ciclo de vida tecnológico. La resiliencia futura dependerá tanto de la tecnología implementada como de la confianza y coordinación entre los actores del ecosistema digital regional. Por último, la alianza público-privada es urgente. El sector privado innova a la velocidad de la inteligencia artificial, mientras que el público se ocupa de resguardar infraestructura crítica. Necesitamos entornos donde la experiencia fluya sin fricción burocrática, permitiendo una defensa ágil y en tiempo real. Latinoamérica debe entender que, ante amenazas que ignoran las fronteras, la ciberseguridad es, ante todo, una responsabilidad compartida. “Fortalecer la seguridad de la cadena de suministro será una prioridad estratégica” “La resiliencia hoy debe ser un activo compartido” Javier F. Castillo CEO de CIP consulting Alan Mai CEO y founder de Bloka
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